viernes, 31 de julio de 2009

6 Preguntas Importantes para tu Equipo de Trabajo

1. ¿Qué tipo de Energía tiene tu equipo? El lema de tu equipo debe ser “El que tenga Más Energía Gana! ¿Qué tipo de Energía? Comprometida, interactiva, inquisitiva, activa, brillante y llena de posibilidades.

Un gran jugador de equipo nunca piensa en términos de ‘no puedo’, solamente en términos de “¿cómo podemos lograrlo?” La energía es uno de las cosas más importantes que debes usar cuando escojas a los miembros de tu equipo.

Permea todo cuanto toca. ¿A quién tienes alrededor tuyo?

2. ¿Tienen el deseo de Ganar? Los miembros de tu equipo deben de tener un irresistible deseo por ganar. No que vayas a ganar cada vez que compitas, sino que tú te esfuerzas por ello. ¿Están los miembros de tu equipo dispuestos a hacer lo que se requiera? ¿Estás comprometido a poner tiempo y energía para ganar? ¿Estás dispuesto a posponer gratificaciones inmediatas por el éxito a largo plazo –estas dispuesto a ir por la milla extra?

3. ¿Están dispuestos para dejar a alguien más que gane? Estar en el equipo significa que pondrás cualquier beneficio o provecho personal fuera de ti, y que estás dispuesto a apoyar a los demás.

Eso significa que no tienes que ser siempre una estrella. Si alguien tiene una major idea, estate dispuesto a escuchar con una mente abierta, y mantente callado hasta que hayan completado sus pensamientos.

La gente que quiere saber acerca de su sueldo antes de saber la misión son altamente sospechosos de no tener interés en tu negocio.

4. ¿Son personalmente responsables? Otra cualidad para cualquiera que quiere unirse al equipo es el deseo de tomar la responsabilidad, no culpando a los demás y en lugar de eso, ser dueño de sus errores.

En tu entrevista, pregunta a los candidatos acerca de su más grande error y sus mayores logros que ellos tuvieron, y porqué pasaron, y qué fue mal! ¿Hubo alguien más que tuvo la culpa? ¿Había circunstancias fuera de su control? ¿Qué aprendió esta persona de esa experiencia? Escúchalo cuidadosamente.

Tú no quieres a alguien dentro de tu equipo que no pueda tomar su responsabilidad o alguien quién apunta sus dedos en forma de culpa hacia las demás personas. Eso alimenta la desconfianza, y destruirá a tu equipo. Tu quieres a alguien que diga, ‘Aprendí algo de eso’ o ‘La próxima vez, haré esto…’


5. ¿Están dispuestos a someterse a tu Cultura? Cualquiera buscando unirse a equipo deberá entender el actual código de cultura o de honor. Tu codigo define tu cultura.

Estas son las reglas que mantienen al equipo juntos y determinan cómo se deben tratar uno a otro. Tu código debe ser creado por tu equipo y coloca el estándar de comportamiento esperado por cada miembro del equipo. El código debe ser algo con el que vivamos todo el tiempo.

Si un prospecto para ser miembro del equipo desacuerda con tu cultura entonces es un enlace débil para tu equipo y debe ser descartado (Ve los 14 puntos de Cultura como ejemplo).


6. ¿Tienen un talento o habilidad única? Idealmente cada persona en tu equipo debe estar ahí por las habilidades únicas que le traen a su puesto

Cuando conjuntamos al equipo o recomponemos uno existente. Asegúrate que tu tengas la mejor gente haciendo lo que hacen mejor. Nunca contrates personal solo para ocupar el puesto.

Si pudiste contestar SÍ a todas las 6 Preguntas – ¡FELICIDADES! ¡Tienes un regalo poco común – un equipo imparable de alto desempeño!

¿Tus clientes sólo compran por el precio?

Muchos dueños de negocios con los que hablo son unos firmes creyentes de que el 90% de sus clientes están enfocados si no totalmente al menos la gran mayoría, en el precio cuando compran sus productos o servicios. Nada de esto está más alejado de la realidad.

El precio es sólo un reflejo del valor y el valor es más que tu producto mismo. El valor es lo que realmente tu prospecto siente que encontrará cuando compran de ti. En mis seminarios, uso esta metáfora para que comprendan el punto.

Jaime es un estilista que ha estado al frente en su salón en la calle principal de un conocido barrio de la ciudad, desde hace ya 7 años. El es bien conocido por la comunidad y tiene una gran reputación por su consistencia, amabilidad y nivel de servicio. Cobra $80 pesos por un corte de pelo y siente que sus clientes están obteniendo un buen precio, ya que no ha subido los precios durante 5 años.

El negocio estaba reamente yendo bien hasta que un buen día miró hacia la acera de enfrente y notó que un nuevo estilista había abierto su salón. El pensó para sí mismo “no hay problema, no hay nada mejor que una sana competencia, mis clientes son leales a mí y se quedarán conmigo debido a mi consistencia, amabilidad y nivel de servicio”.

Unas pocas semanas pasaron con muy poco impacto en su negocio hasta que un día miró hacia fuera de su ventana y para su sorpresa vio un cartel grande pintado del otro lado de la calle frente a él que decía “Cortes a $40 pesos!” Jaime casi tuvo un ataque cardiaco. El sabía que no había ninguna manera con que pudiese competir con cortes de 40 pesos; sus costos básicos eran más que eso. Este cartel anunciaba el comienzo del fin para Jaime.

Después muchas noches sin dormir pensando cómo combatiría tal movimiento tan agresivo, Jaime estaba totalmente perdido en el hecho de cómo podía parar que sus clientes lentamente fueran siendo convencidos para usar el nuevo estilista, después de todo, él sentía que por la diferencia en precio, no había suficiente diferencia entre ellos. Jaime estaba seriamente considerando cerrar y dejarlo mientras podía seguir adelante en otro lugar, hasta que finalmente la respuesta le llegó a la mitad de la noche.

A la mañana siguiente, Jaime se levantó temprano, fue apresuradamente a la ferretería para obtener algo de pintura y clavos, tenía chispa en sus pasos y se veía con una confianza y alivio tan pronto como empezó a escribir en su ventana que daba hacia el frente. ¿Qué tipo de inspiración crees que Jaime había tenido que lo hacía sentirse tan seguro acerca de su negocio y reteniendo a sus clientes?

El anuncio en la ventana de Jaime decía “Reparamos Cortes de $40 pesos”

La moraleja de esta historia es, los prospectos no compran sobre precio solamente, lo que realmente compran es VALOR & CONFIANZA – Confianza en ti y en tu producto. La pregunta es… ¿Cómo les demuestras el valor y la confianza en tu producto?